
Primero: intenta encontrar los rodillos con los que pintaste
el pasillo el año pasado. Es probable que los encuentres.
Es probable que los habías lavado antes de guardarlos.
Si no –tíralos y invierte otra vez en material. Ya no son tan
baratos en los chinos. Segundo: si pintas en dos colores
y tienes prisa por acabar necesitarás por lo menos dos rodillos...
y si tienes ayudante –multiplica el gasto. Ah... y ponte una
camiseta que odies para no odiarte luego a ti mismo...
esto salpica. No hay rodillos mágicos. Por lo menos en mi pueblo...
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